
H.: ¿Papá, podrías construirme un sueño?
P.: ¿Empleando esta receta, dices? No. Tomemos el fragmento de poema que te leí hace un momento y convirtámoslo en un sueño. Tal como está compuesto, es casi un material onírico. En la mayor parte de él sólo tienes que sustituir las imágenes por palabras. Y las palabras son bastante vívidas. Pero toda la cadena de metáforas e imágenes está anclada, lo que no sucede en un sueño.
H.: ¿Qué entiendes por “anclada”?
P.: Me refiero a la primera palabra “Pensamiento”... El poeta la usa literalmente y esa sola palabra te dice a qué se refiere todo el resto.
H.: ¿Y en un sueño?
P.: Esta palabra también, habría sido metafórica. Entonces todo el poema habría sido mucho más difícil.
H.: Bueno, entonces cámbiala.
P.: ¿Qué te parece? “Bárbara cambió el infinito…” etcétera.
H.: ¿Pero por qué? ¿Quién es ella?
P.: Bueno, es bárbara, es mujer y es el nombre mnemotécnico de uno de los modos del silogismo. Me pareció que funcionaría bastante bien como símbolo monstruoso de “Pensamiento” puedo verla ahora con un par de calibres, apretando su propio cerebro para cambiar su universo.
H.: Basta.
P.: Bueno, pero ya ves a qué me refiero cuando digo que las metáforas no están ancladas.
P.: ¿Empleando esta receta, dices? No. Tomemos el fragmento de poema que te leí hace un momento y convirtámoslo en un sueño. Tal como está compuesto, es casi un material onírico. En la mayor parte de él sólo tienes que sustituir las imágenes por palabras. Y las palabras son bastante vívidas. Pero toda la cadena de metáforas e imágenes está anclada, lo que no sucede en un sueño.
H.: ¿Qué entiendes por “anclada”?
P.: Me refiero a la primera palabra “Pensamiento”... El poeta la usa literalmente y esa sola palabra te dice a qué se refiere todo el resto.
H.: ¿Y en un sueño?
P.: Esta palabra también, habría sido metafórica. Entonces todo el poema habría sido mucho más difícil.
H.: Bueno, entonces cámbiala.
P.: ¿Qué te parece? “Bárbara cambió el infinito…” etcétera.
H.: ¿Pero por qué? ¿Quién es ella?
P.: Bueno, es bárbara, es mujer y es el nombre mnemotécnico de uno de los modos del silogismo. Me pareció que funcionaría bastante bien como símbolo monstruoso de “Pensamiento” puedo verla ahora con un par de calibres, apretando su propio cerebro para cambiar su universo.
H.: Basta.
P.: Bueno, pero ya ves a qué me refiero cuando digo que las metáforas no están ancladas.
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